lunes, 3 de diciembre de 2012

¿Sabías que...?



Probablemente si el Papa Clemente VII (1536- 1605) no hubiera rechazado la propuesta de algunos teólogos que pretendían excomulgar el café por pensar que era una bebida hereje (traído por los mahometanos), ahora mismo no se consumirían 400.000 millones de tazas de café anuales en el mundo. Sí, como lo lees, ¡400 millones de tazas anuales! Y es que, el café, se ha convertido en una bebida de moda, los mismísimos estudiosos de tendencias lo están redefiniendo como "producto gourmet" y "concepto joven".

Ya no nos referimos al café como algo funcional que nos ayuda a despertarnos por la mañana, ahora es algo que tomas para incluir relax, sensaciones y variedad a tu vida. Surge la necesidad de tomar el café para disfrutar, como pasatiempo y aparecen locales que dan la oportunidad para que esto ocurra: cafeterías que venden experiencias, nuestro sector a estudiar.



Las cafeterías de Starbucks fueron las pioneras en el sector, las que impulsaron este consumo del café como pasatiempo, de esta empresa y de su historia hablaremos en profundidad más adelante. Pero… ¿cuál fue la primera cafetería? ¿Eran muy diferentes a las de Starbucks?

Remontándonos a la historia, las primeras cafeterías abrieron en Estambul en 1550 y su número creció muy rápido.  Estos establecimientos eran lugares en los que se reunían los turcos para tratar “temas de hombres” y huir de esa manera de la vida cotidiana. Es curioso, que los sultanes intentaron prohibir estos establecimientos, pero no pudieron conseguirlo debido a la importancia del comercio del café en Europa y los territorios del imperio Otomano.

El concepto de cafetería se introdujo en Europa a través del Reino de Hungría y entre una de las primeras cafeterías europeas establecidas en base a las turcas fue la conocida como La Bottega del Caffé, en Venecia, en 1624.



Mucho ha cambiado el sector de las cafeterías, se ha renovado y reinventado a sí mismo, combinando la variedad del café con la repostería y el diseño de los establecimientos, aún así, su esencia no ha cambiado. Las cafeterías siguen siendo un lugar de reunión y de ocio.  Cff’ se va a centrar en aquellas que utilizan estas experiencias como elemento de construcción de la propia imagen de marca.

1 comentario:

  1. Para mí el café es la mejor forma de socializarse con otro ser humano, poder disfrutar de su sabor intenso, junto a otra persona y escuchar una conversación intensa uffff, no hay nada igual. Ahora entiendo porqué la iglesia lo querían prohibir. Tantas emociones juntas en una taza de café, tiene que ser cosa del demonio

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